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Tiritas Para El Corazón Partío: Día Internacional del Mal de Amores

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Todos hemos estado ahí y si aún no sabemos de que se trata, lo haremos: el mal de amores es universal, de ahí que, desde hace algunos años, el 29 de julio fue nombrado Día Internacional del Mal de Amores.

 

Estar enamorado es una de las sensaciones más maravillosas que cualquiera puede experimentar, pero, su contraparte, el desamor, duele tanto…

corazón roto

Y es que así como el amor produce un cambio en nuestra química cerebral que nos hace sentir como si flotáramos en una nube, cuando vivimos una desilusión amorosa nuestro cuerpo y mente sufren y experimentamos angustia, frustración, tristeza.

Ya lo cantó Víctor Manuel:

 

Tantas veces nos quitas la pena
como tantas es amargo tu sabor,
ay amor del jardín yerbabuena
como espina puede ser el desamor.

 

El mal de amores es un duelo por el que todos pasaremos al menos una vez en la vida y aunque es posible y debemos trabajar en superarlo, lo cierto es que no es nada fácil.

Después de todo, cuando nos rompen el corazón, cuando sufrimos de mal de amores, ya sea por que nunca nos hizo caso o por que no logramos construir una relación de pareja armoniosa, no sólo nos sentimos tristes, solemos caer en la desesperanza, nos achacamos culpas o responsabilidades y perdemos la perspectiva de lo que realmente sucedió.

Y es que no todos los amores están destinados a perdurar, pero no por ello no valen la pena, de relaciones rotas pueden salir valiosas lecciones, puede existir crecimiento, incluso puede ser que esa persona no esté destinada a ser tu pareja, pero si alguien en quien puedes confiar, con quien puedes tener amistad con el paso del tiempo.

relación fallida

Es tan universal el desamor, el corazón roto, el mal de amores, que durante toda la historia de la humanidad ha estado presente y hoy, en esta modernidad que nos toca vivir, tiene su día internacional: el 29 de julio.

Así que hablemos del mal de amores, reconozcamos su existencia y busquemos los caminos que nos ayuden a superarlo, a estar bien y por qué no, a intentarlo de nuevo: una vez, dos veces, vaya, que por que uno tropiece o se caiga, no va a dejarlo de buscar, aunque siempre aprendiendo de los errores y sabiendo que el otro no es la felicidad ni el bienestar, eso, lo tenemos que encontrar por nosotros mismos.

 

No hay mal que dure cien años…

Superar el mal de amores no es nada fácil.

Cuando una relación termina, cuando nos damos cuenta de que esa persona no es con quien vamos a pasar el resto de nuestros días sentimos una devastación tan grande que perdemos el apetito, sentimos una opresión en el pecho, a veces, ni siquiera nos podemos ver al espejo.

discusión de pareja

No entendemos quiénes somos, dónde estamos parados, qué sigue en la vida. Estamos perdidos, no vemos la luz al final del túnel.

Y sin embargo, la luz existe, sólo tenemos que buscarla. Como todo duelo, el principal elemento para superar el mal de amores es darle tiempo al tiempo y si, lo sabemos, esto no es nada sencillo, pero cada día que pasa es uno menos en el camino para estar bien, créenos.

Sientes que no puedes respirar, que nada podrá hacerte sentir bien, que todo acabó para ti cuando esa persona se fue y cerró la puerta, pero no es así, procura ver las cosas con cierta perspectiva, no niegues tu dolor, pero trata de verlo como algo normal, como algo que vas a superar si le das tiempo al tiempo y buscas cosas que te hagan sentir bien.

Es muy importante que cuando sufrimos de mal de amores no nos aislemos en exceso, entendemos que no nos dan ganas de estar con nadie si no es con esa persona que amamos, pero tenemos que hacer un esfuerzo por socializar y poner atención a otra cosa.

Es fundamental que expreses tus sentimientos, que te desahogues, hables de ellos, que escribas todas tus sensaciones y sentimientos, deja fluir el mal de amores, como cuando te da gripe o te enfermas del estómago, tienes que sacar todo para poder recuperarte, así que no te contengas, sólo intenta no ser más muy duro contigo mismo, no te dañes más, la autoflagelación no ayuda en nada.

Es normal que te refugies en cosas que te hacen sentir bien de manera inmediata, tal vez es la comida, tal vez es el alcohol, comprar o tener encuentros casuales, todo esto se vale, pero al tiempo que te das chance de estas escapadas, sigue trabajando en tu persona, no debes hacer de los curitas el remedio por que sólo son momentáneos.

mal de amores

Ante el mal de amores tienes que darle chance al tiempo y debes de agarrar el toro por los cuernos, esas son las verdaderas soluciones, no evadas de más, date chance de llorar, sé crítico contigo mismo, aprende a aceptar tus errores pero también rescata todo lo bueno que seguramente aportaste.

Procura cortar comunicación con tu ex o con el objeto de tu afecto, al menos por un tiempo, ten en cuenta que es muy fácil repetir patrones, caer en conductas enfermizas cuando estamos terminando con una persona, el apego es muy complicado y nos hace caer en comportamientos patológicos sin darnos cuenta. La distancia es buena, tal ve, algún día puedan sentarse y hablar de manera serena, tal vez, incluso, construir otro tipo de relación, pero mientras padecen el mal de amores lo mejor es mantenerse alejados.

 

Cuando una puerta se cierra…

Pareciera imposible cuando tenemos el corazón roto, pero, nunca debes de perder de vista que vas a superarlo.

Terminar una relación, enfrentar la realidad de que esa persona no es para ti, es un paso muy difícil de dar, por eso es tan desgastante, pero, después de la tormenta vendrá la calma y después, es posible que logres rehacer tu vida afectiva, que vuelvas a enamorarte.

terapia

Pero, después de un mal de amores, el nuevo amor que experimentes será diferente, esto, claro está, si te diste chance de sanar, si estás dispuesto a aprender de tus errores, a crecer y a dejar de pensar que sin una pareja no estás completo.

Se trata de romper el mito del amor romántico de las películas, ese que nos dice que necesitamos encontrar a nuestra media naranja para ser felices, que nos hace responsabilizar de nuestra felicidad y bienestar a nuestra pareja, se trata, de construir nuevas y mejores formas de amar, más sanas, más libres.

Un clavo no saca a otro clavo y aquel que no conoce su historia, está condenado a repetirla. Es así de simple, el mal de amores debe de ser aprendizaje por que si no, sólo vamos a ir por la vida encadenando dolor, creado relaciones destructivas y poco sanas.

El amor es complejo, las rupturas son devastadoras, por eso hay que darse el tiempo de digerirlas, hay que entrarle a la terapia, al análisis, a reconocer cuáles fueron nuestras fallas, a aceptar las fallas que no quisimos ver en la persona que amamos.

feliz sólo

No hay una cura mágica para el mal de amores, cada quien lo supera de acuerdo a su capacidad, a las herramientas con las que cuenta, pero lo cierto es que sirve mucho poner en perspectiva lo sucedido, dejar de soñar con relaciones perfectas, con fantasías que lo único que hacen es que suframos mucho más cuando no logramos vivir en ellas.

 


 

El amor es enorme, pero más enorme es quererse a uno mismo, es conocerse y aprender a estar bien sólo, por eso por acá de dejamos nuestra oda a la soltería, un estado que puede significar la plenitud para muchos.

 


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