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Hablemos de Vacunas

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Un año después de que la pandemia por COVID-19 impactara la vida de todos los habitantes del mundo, la esperanza cobra fuerza luego de que muchos países están iniciando sus campañas de vacunación, sin embargo, las voces escépticas o desinformadas que aseguran que esta acción es peligrosa o innecesaria se han vuelto un problema, por eso, hoy, queremos hablar de vacunas.

 

Vacunarse es protegerse contra ciertas enfermedades de manera sencilla y eficaz pues este tipo de medicina está diseñada para activar nuestras defensas naturales, ¿cómo? Contienen el virus o bacteria debilitado, o incluso muerto y, éste, al ser introducido a nuestro cuerpo activa nuestro sistema inmunológico para que produzca los anticuerpos necesarios para evitar el contagio o reducir el impacto negativo que dicha enfermedad podría tener en nosotros.

Vacunas

Las vacunas no son una ciencia improvisada, de hecho, es un conocimiento que el ser humano ha desarrollado por al menos 200 años y su existencia ha puesto fin a la propagación de enfermedades realmente peligrosas como el sarampión, la tuberculosis, la polio y la difteria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que cada año las vacunas salvan alrededor de 3 millones de vidas, pero, si son tan buenas, ¿por qué hay tanto ruido negativo alrededor de la única puerta de salida real de la pandemia por COVID-19?

Mucho es por falta de información, de ahí que pensemos que es tan importante que hablemos de vacunas.

 

La carrera contra la COVID-19

Vacunarse no sólo es protegerse a uno mismo, es proteger a los demás, por eso es que es tan importante que todos accedamos a vacunarnos contra la COVID-19 cuando nuestro momento llegue.

Países que ya tiene sus campañas de vacunación avanzadas han informado que vacunarse no sólo está reduciendo la velocidad de los casos de contagio, también, los porcentajes de enfermos graves o fatales.

Vacuna COVID-19

Israel, uno de los países líderes en vacunación contra la COVID-19, difundió que tras la intensiva campaña que han efectuado en el último mes los casos graves en adultos mayores de 60 años ha disminuido 67% mientras que en Escocia e Inglaterra las hospitalización entre la población inmunizada han disminuido 94 y 85% respectivamente.

Es un hito de la humanidad que poco antes de que la pandemia por coronavirus cumpliera un año existieran al menos siete vacunas con resultados exitosos. Cumplido el año, las vacunas de Pfizer, AstraZeneca, CanSinoBio, Centro Gamaleya (Sputnik V), Curevac, Moderna, Johnson & Johnson han comenzado a ser aplicadas a nivel global, o bien, se encuentran a punto de serlo.

 

Hemos avanzado muchísimo, pero, ¿cómo lo logramos?

 

Haciendo un poquito de historia

La inmunología tiene a sus antecedentes en el siglo XVIII, cuando en 1721 la virulación, acción que se llevaba acabo en Turquía para tratar la viruela a través de la colocación de pus de viruela en una herida abierta a una persona sana, fue probada por primera vez en Inglaterra.

Esta práctica comenzó a popularizarse pese a que los resultados distaban mucho de ser realmente positivos pues 2 de cada 3 personas virulizadas contraían la enfermedad de manera grave o se exponían a otras, pero, fue un primer paso que permitió a los científicos comenzar a conocer los efectos que tenía introducir de forma controlada un virus o bacteria en una persona sana.

Hacia 1796, el llamado padre de la inmunología, Edward Jenner realizó estudios mucho más serios y efectivos contra la viruela introduciendo una variante de vacuna menos agresiva en un niño, quien, a través de este método, logró desarrollar inmunidad contra la variante humana que mataba a cientos de miles de personas año con año.

Edward Jenner

Cinco años después, alrededor de 100 mil personas habían sido tratadas de esta manera y la enfermedad que hasta entonces había sido responsable de acabar con millones de vidas humanas comenzó a ser controlada a través de esta forma “rudimentaria” de vacunación.

La investigación y los experimentos de Jenner sirvieron para que los científicos corroboran que existían agentes patógenos que entraban al cuerpo humano y causaban enfermedades y que, para tratarlas, era necesario identificarlos y aislarlos.

Con este conocimiento de respaldo, el padre de la microbiología, Robert Koch, logró identificar las bacterias que causaban enfermedades como el cólera y la tuberculosis a finales del siglo XIX. Sus investigaciones no sólo ayudaron a identificar la causa de estas enfermedades, también permitieron que aprendiéramos sobre la importancia de la higiene y la esterilización al momento de combatir enfermedades.

Casi cien años después de los primeros tratamientos de inmunización realizados por Jenner, el siguiente paso fue dado por el famoso Doctor Pasteur, quien logró demostrar que existían ciertas enfermedades (en su caso, la rabia) que podían ser tratadas a través de la introducción de gérmenes debilitados a cuerpos humanos.

Corroborando lo descubierto por Koch, Pasteur también puso especial énfasis en la importancia de la higiene al momento de controlar gérmenes, de ahí, que el método de eliminación de los mismos a través de elevadas temperaturas sea conocido como pasteurización.

Robert Koch

Los avances que los experimentos del doctor Pasteur sentaron las bases para la creación de vacunas en laboratorios e hicieron posible que durante todo el siglo XX las vacunas evolucionaran a pasos agigantados y se logrará el control e incluso la erradicación de enfermedades que hasta entonces habían acabado con poblaciones enteras.

En 1977 la viruela se erradicó a nivel mundial, mientras que en 1991 se emitió la declaratoria que anunciaba la eliminación de la poliomelitis y en 1998, la difteria fue controlada.

Gracias a estos tres científicos sabemos mucho de las enfermedades, sus formas de contagio y sus métodos de contención. Gracias a estos conocimientos y a los desarrollados por sus herederos, la vacuna contra la COVID-19 logró crearse en un tiempo inaudito, ni un año pasó cuando los primero estudios comenzaban a reportar resultados positivos.

 

¿Cómo es qué ha ocurrido tan rápido?

Gracias a la tecnología RNA que permite extraer el material genético de los patógenos e inyectarlos directamente al cuerpo humano estimulando a las células para que produzcan proteínas que educan al sistema inmunológico contra la enfermedad en cuestión.

Por cierto, si quieres leer un poco más sobre el desarrollo de las vacunas contra la COVID-19 te recomendamos este artículo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Investigación Médica

Actualmente hay todavía poco más de 100 vacunas contra esta enfermedad que están siendo desarrolladas y son cerca de nueve las que ya han logrado ser aprobadas en distintos países del mundo para su uso de emergencia.

Ojo, las vacunas contra la COVID-19 no prometen que no la contraerás nunca, es posible que una vez vacunado no lo hagas, todo depende de la capacidad de tu sistema inmune, sin embargo, lo que si logran todas es que tu cuerpo resista mejor la enfermedad, es decir, a través de la vacunación se espera no sólo que los contagios disminuyan también que la gravedad de los casos positivos se reduzcan de manera considerable.

 

Inmunización a la mexicana

Llegadas en el año 1804, las vacunas en México han ayudado a combatir fuertes enfermedades como la polio, tosferina, hepatitis b, el tétanos y sarampión. Las campañas de vacunación en nuestro país siempre han dado buenos resultados y eso, en estos momentos es algo a lo que hay que aferrarse.

Afortunadamente, el movimiento anti-vaccine que tiene tanta repercusión en otros países occidentales, en México no ha encontrado un eco tan grande, los mexicanos desde que nacemos estamos inmersos en la cultura de las vacunas, en lo importante que es completar nuestro esquema de vacunación cuando somos niños.

Hoy, nuestro país está inmerso en una lucha contra el tiempo, las cifras siguen siendo alarmantes: más de dos millones de personas han contraído la enfermedad, nos acercamos a los 200 mil muertos y, aunque pareciera que avanzamos lentamente, las noticias positivas son cada vez más frecuentes.

No sólo dejamos atrás el semáforo rojo a nivel nacional, el ritmo que parecía fuera de control en enero ha experimentado una desaceleración significativa, de doce mil casos diarios confirmados, al iniciar marzo, se confirman alrededor de mil o dos mil casos por día. Nos falta mucho y tenemos que seguir esforzándonos, el aislamiento sigue siendo necesario así como el uso de mascarillas y la higiene máxima, pero, diario hay más personas vacunas.

Vacunas en México

Se ha informado que más de 170 mil adultos mayores que viven en CDMX han recibido ya la primera dosis y alrededor de 106 mil personas de la tercera edad que viven en Ecatepec, uno de los municipios más rezagados y donde la COVID-19 ha impactado de manera terrible, también lo hicieron.

El personal médico en la primera línea de lucha también ya está vacunado y, en su caso, la inmensa mayoría ha recibido ya la segunda dosis.

Claro, estamos hablando de poco más de 1% de la población con una dosis y 0.5% con dos dosis pero estamos avanzando y de acuerdo con la información que ha difundido la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México ya tiene pactadas alrededor de 230 millones de dosis con distintos laboratorios.

Así que a tener paciencia y esperar nuestro turno mientras seguimos con todos los cuidados que ya conocemos: sana distancia, uso de mascarilla, lavado de manos constante.

 


 

La información es otra de las acciones que tenemos que efectuar en la lucha contra la COVID-19 así que procura mantenerte informado a través de fuentes oficiales y fidedignas, por acá, te dejamos el micrositio que la OMS armó sobre las vacunas, cada vez que sientas pánico o te llegue una cadena que siembre dudas o miedo, ve a él, infórmate.

 


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