¿Te ha pasado que abres el celular para buscar un dato y, de repente, te das cuenta de que ya pasaste dos, tres horas conectado? ¿Sientes que pasas más tiempo interactuando en el mundo digital que con el entorno a tu alrededor? ¿Crees que la pantalla domina tu vida? No lo permitas, hoy en U-Storage te damos algunos trucos para pasar menos tiempo conectado.

En México, las personas mayores de 16 años pasan un promedio de 8 horas diarias conectadas a internet; de hecho, nuestro país figura en la lista de naciones cuyos habitantes pasan más tiempo al día conectados a dispositivos móviles: somos el tercer lugar. ¡Pasamos casi la mitad del tiempo que estamos despiertos mirando una pantalla!
En todos los sitios: el transporte público, parques, cines, restaurantes, caminando, siempre hay más gente mirando su celular que el escenario en el que se encuentran. Estemos solos o acompañados, nuestros smartphones son parte integral de nuestra existencia. Estamos completamente acostumbrados a revisarlos de manera constante, sin importar si tenemos un motivo. Muchos de nosotros lo hacemos de manera inconsciente.
Tal vez creas que eres la excepción, pero basta con que revises el informe semanal que te envía tu teléfono para que puedas aceptar que tal vez no lo eres, y no decimos esto para que te sientas mal o culpable; al final, la estadística que te manda tu teléfono no diferencia entre el tiempo que pasaste hablando con tu hermano y el tiempo en TikTok.
Internet es una herramienta increíble, sin duda; nos enseña cosas que no sabemos, nos entretiene y es un vehículo para que socialicemos; sin embargo, a ratos pareciera que es más que eso: se vuelve el centro de nuestras vidas. Somos incapaces de desconectarnos o pensar en una cotidianidad en la que estar conectado no sea indispensable.
La manera en que muchas empresas tecnológicas han configurado sus algoritmos está diseñada para mantenernos mirando las pantallas el mayor tiempo posible y esto, puede llevarnos a desarrollar una relación poco sana con el mundo digital no por nada en la última década las búsquedas sobre la adicción al teléfono han aumentado constantemente.
¿Eres esclavo de las pantallas? ¿Te gustaría tomar el control de tu dispositivo y usarlo como tú quieras en lugar de que él te use a ti? Hoy en U-Storage reunimos los mejores trucos no sólo para que pases menos tiempo conectado, sino que también te ayudarán a establecer una relación mucho más sana con el mundo digital.
Tomar la decisión: los primeros pasos
El gran secreto para usar menos el celular es… ¡Usarlo menos! No hay mayor ciencia, pero sabemos que, aunque suena simple, puede ser complicado lograrlo; sin embargo, no es para nada imposible y, una vez que proceses esto y tomes una decisión, verás que es verdad. Piensa que no se trata de que abandones el mundo digital, sólo que establezcas una relación más saludable con él y con el mundo que te rodea.
Empieza por eliminar tentaciones y hacer pequeños cambios en tu rutina diaria: podrías dejar de revisar el teléfono inmediatamente después de despertar, ponerte la regla de no revisarlo hasta que estés fuera de la cama, comprar un despertador para que dejes de depender del que tiene tu celular. En lugar de checar las noticias en tu pantalla, podrías retomar el hábito de escuchar la radio mientras te preparas por la mañana.
Procura guardar tu teléfono o mantenerlo fuera de tu vista durante reuniones o encuentros con otras personas. Si viajas en transporte público, lleva un libro para que lo leas y, de nuevo, guarda tu teléfono.
Una cosa más: no lleves tu teléfono al baño; el mundo puede prescindir de ti unos minutos.
Despide a las notificaciones
Cada vibración, sonido que sale de nuestro celular nos hace entrar en alerta y, de manera automática, nos encontramos revisando el celular, incluso cuando no es necesario: se trataba de la décima vez que se te avisaba que se esperaban lluvias por la tarde.
Las notificaciones son una de las principales razones por las que estamos siempre ligados y atentos a nuestros dispositivos, así que mejor desactivar las innecesarias, especialmente aquellas que se relacionan con aplicaciones que no tienen nada urgente que decirnos, por ejemplo, las que nos informan de una nueva actualización o de que tenemos un nuevo collage de fotos a la espera.

Una notificación más que puedes silenciar: la de aquellos grupos de chats que realmente no son importantes.
Recuerda que cada notificación es una pequeña distracción que te desconecta de la realidad, aunque sea por dos segundos, así que redúcelas a las que son realmente importantes.
Teléfonos menos interesante
Un truco poco conocido es configurar tu teléfono en blanco y negro: este pequeño cambio basta para que tu teléfono sea mucho menos estimulante y eso hará que se reduzca la necesidad que sientes de estar constantemente en él.
La lógica es simple: un mundo blanco y negro es poco realista; hacia donde voltees hay colores. Cuando configures la apariencia de tu teléfono para que siga la gama de grises, será mucho menos atractivo para ti. No te engancharás con él de la misma manera. Piensa: cuando miras una película en blanco y negro, siempre nos resulta un poco más difícil seguir la trama. Asociamos esta paleta con tedio; no es tan estimulante.
Evitando tentaciones
Dicen que de la vista nace el amor y un poco es la lógica que seguimos cuando abrimos nuestro teléfono y vemos en la pantalla de inicio tal o cual aplicación, es casi irremediable que demos clic en ella: es una tentación que no podemos evitar, si vemos la camarita de inmediato vamos a querer entrar a Instagram y ¡pum!, estamos enganchados por media hora, una hora, cuando lo que ibamos era solamente revisar un correo.
La forma más sencilla de no caer en estas conductas es eliminando de nuestras pantallas de inicio todas esas aplicaciones que nos absorben. Parece muy obvio, pero de verdad esta acción puede marcar una gran diferencia en el tiempo que pasamos frente a la pantalla y si quieres ir un poco más lejos, podrías borrar definitivamente estas aplicaciones de tu smartphone y revisarlas solamente cuando estés en tu computadora o tablet.
Nada con exceso, todo con medida
Todos caemos en ciclos de doomscrolling (desplazarte compulsivamente por videos, foros, sitios web). Es inevitable y tampoco tenemos por qué sentirnos culpables por hacerlo. El problema, como siempre, viene cuando el doomscrolling nos absorbe tanto que terminamos pasando horas y horas sin hacer otra cosa.
Prohibirnos algo suele tener un efecto contraproducente; mejor poner límites, ver el doomscrolling como un recreo: “voy a tomarme media hora para perderme en Facebook”, programa un cronómetro y listo, a disfrutar de ver videítos sin pensar mucho.
Trata de hacer esto todos los días; entre semana, voy a darme tres horas para hacerlo y los fines de semana, tal vez, otras dos; en total, serán cinco horas de tu semana que dediques a esta actividad recreativa, nada más.
Agrega, además, una actividad contraria: si pasaste cinco horas a la semana absorbido en las redes, designa cinco horas semanales para hacer ejercicio, darte una vuelta por tu colonia, platicar con otra persona cara a cara, pues el equilibrio en todo lo que hacemos es fundamental para que no caigamos en prácticas y conductas adictivas.
Time off
Todos amamos los días de descanso: fines de semana, puentes, vacaciones, ¡qué maravilla!, ¿cierto? ¿Se te ha ocurrido aplicar esta lógica al mundo digital?
Puedes comenzar asignando una par de horas semanales en las que no verás tu teléfono, después podrías integrar esta dinámica a tu día a día, tal vez cuando regreses del trabajo, en la tarde, te tomes dos horas sin mirar tu teléfono, incluso podrías ser intrépido y ¡apagarlo!

Lee un libro, inscríbete en alguna clase, haz ejercicio, arma un rompecabezas, sal a caminar, hornea un pastel, instaura un día a la semana para reunirte con tus amigos o familia a jugar algún juego de mesa y agrega a las reglas que nadie pueda mirar el teléfono mientras jueguen: vivan el presente de manera completa.
Trata de pasar todo un día sin mirar tu cel o al menos sin engancharte con el mundo digital, tal vez te parezca demasiado no contestar mensajes pero al menos intenta pasar un día completo sin ingresar a redes sociales, sin ser absorbido por algoritmos.
Un truco complementario para lograr pasar un día sin smartphone es desactivar los datos o la red Wi‑Fi y dejar que tu dispositivo sea simplemente un teléfono que se encuentra listo para las llamadas, pero no te tienta con nada más.
Tomando distancia
El distanciamiento físico es sumamente importante cuando queremos establecer una relación sana con el mundo digital; tener el teléfono a la vista, en la mano, en la mesa mientras comemos es una conducta que nos aleja de esa meta.
Estar en la cama mirando tu celular no es bueno; interactuar con las redes antes de dormir no hace sino mantener nuestro cerebro activo y si nos da por engancharnos con las noticias de este mundo a esa hora, la posibilidad de que logremos un sueño reparador disminuye considerablemente.

Hay que limitar interactuar con la tecnología por la noche, puedes ver la tele claro, pues es una actividad pasiva que no estimula tanto tu cerebro, pero procura que después de las 7 u 8 de la noche el teléfono no sea parte de tu rutina, lo ideal es mantener el teléfono fuera del dormitorio pero sí no puedes al menos no lo pongas justo al lado de tu cama por que sí te despiertas en medio de la noche seguro te vas a sentir tentado y lo vas a ver.
No sólo por la noche tomes distancia de tus dispositivos, procura hacerlo también durante el día, algunas horas, tal vez cuando cocines puedas dejar el cel en la sala, cuando te bañes. Si tienes un amigo peludo, procura no llevarlo a tus paseos; se trata de su tiempo y si estás caminando y viendo el teléfono, te lo estás perdiendo.
Reconectando con el mundo
Las aplicaciones de mensajería y las redes sociales son herramientas increíbles para mantenerte en contacto con tus amigos y familiares; sin embargo, jamás podrán reemplazar los encuentros físicos. Nunca una conversación por Zoom o WhatsApp reemplazará un café con tu mejor amiga o una comida con tus primos, así que a sacar la agenda y planear más de esos encuentros.
El mundo de hoy es caótico, el tiempo pasa rapidísimo y por ello, muchasveces sentimos que la única manera que tenemos para mantenernos al tanto de la vida de nuestros seres queridos es mirando sus redes, pero, hagamos el esfuerzo y demos un poquito más, busquemos a esas personas con las que nos reímos hasta que nos duele, aquellas con las que tenemos conversaciones profundas y pasemos tiempo de calidad, cara a cara.

Y junto con pasar más tiempo con aquellos a quienes quieres, programa tiempo de calidad contigo mismo en lugar de que cada que estés solo mires tu teléfono por cinco horas, mejor ve a un museo, anímate a ir al cine, a comer a un restaurante que tienes ganas de probar.
Las tecnologías están aquí para ayudarnos a tener una vida mejor, pero no podemos dejar que dominen nuestros días; la vida es demasiado corta y trae consigo pruebas muy difíciles, así que mientras estamos en ella debemos buscar experimentar el mundo de la mejor manera posible y eso sólo lo podemos lograr si somos libres y conectamos con él.
Y bueno, no hay como conectar con la naturaleza para alejarte del mundo digital un buen rato, así que checa la ruta para armar el mejor campamento.